Conferencia sobre Misión y Evangelización


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Las iglesias y el desafío de la sanidad en un mundo enfermo



© WCC/Peter Williams

Por Hugh McCullum (*)

La sanidad por la fe y las curaciones espirituales han sido siempre parte del ministerio de la iglesia. Pero para muchos huelen a magia, a pretensiones místicas de "curaciones imposibles", muy ajenas a las formas "occidentales" de religión. Recíprocamente, esas formas son vistas a veces como frutos secos de iglesias envejecidas que han perdido contacto con la fuente viva del poder de sanidad. En medio de esta tensión, la mayor pandemia moderna, el VIH/SIDA, está cambiando el concepto de lo que puede significar el ministerio de sanidad de la iglesia. Personas dedicadas a una u otra de estas múltiples facetas traerán esta rica diversidad al centro de la próxima Conferencia Mundial sobre Misión y Evangelización, que tendrá lugar del 9 al 16 de mayo en Atenas, convocada por el Consejo Mundial de Iglesias (CMI).

En una barriada periférica de Boston, una de las ciudades más antiguas y ricas de los Estados Unidos, una congregación anglicana ordinaria celebra la eucaristía dominical. Dirige el servicio un sacerdote suplente en lugar del titular. Pero el sacerdote suplente es un carismático, el canónigo Mark Pearson, clérigo cofundador del Centro de Sanidad Nueva Creación en la cercana Nueva Hampshire.

La liturgia eucarística sigue el tradicional Libro de Oración Común anglicano. Pearson no es sólo carismático, sino también conservador, u "ortodoxo" en el léxico anglicano.

"Al llegar al sermón, hice notar a los fieles que el libro de oración tan venerado por los anglicanos contiene un servicio de sanidad. La mayoría de ellos nunca habían oído hablar de él. Creo que muchos anglicanos tienen más interés por lo anglicano que por lo bíblico. Así es que traté de presentarles la sanidad como algo 'lícito'."

Pearson rehuía lo exótico. "Pedí a todos que recordaran cuándo les había ocurrido algo fuera de lo ordinario, a menudo en el contexto del culto o de la oración personal. Yo llamo a esos hechos 'coincidencias de Dios'. Les recordé que William Temple, el difunto ecumenista y arzobispo de Canterbury, decía: 'Cuanto más rezo, más ocurren esas coincidencias'."

Durante las oraciones de intercesión, Pearson ofreció ungir con aceite e imponer las manos sobre quien quisiera presentarse para el servicio de sanidad del Libro de Oración. "Un hombre me dijo que se le había diagnosticado un cáncer. Oré por él, por su doctor y por los medicamentos utilizados."

"Al rezar por una señora mayor, tuve la sensación de que algo andaba mal en su páncreas. Ella no se había hecho examinar, pero me dijo que se lo diría al médico en el próximo chequeo."

Después del servicio, varias personas dijeron a Pearson que la única clase de culto de sanidad que conocían era el de "tipo salvaje" o "holy roller" [literalmente "rodillo santo", término aplicado burlonamente a ciertos fundamentalistas cristianos], y que lo que habían experimentado esa mañana era "inobjetable". Pearson comenta que se preguntó a sí mismo: "¿Qué les importa más: que no suceda nada 'extraño', o que suceda algo 'salutífero'?"

El enfermo de cáncer supo poco después por su doctor que su cáncer había retrocedido de manera "súbita e inexplicable", y el doctor de la mujer agradeció que ella pidiera un examen especial de su páncreas porque, tras el reconocimiento, se descubrió un problema en su fase inicial.

"No parece usted un carismático ni actúa como tal, nunca habla usted de los dones del espíritu en la carta a los Corintios", comentó un miembro de la congregación a Pearson. "Si yo viniera aquí 'etiquetado' como carismático, ¿qué habría hecho esta congregación? Habrían vuelto la espalda. La etiqueta no importa, es el mensaje lo que cuenta. He tratado de adaptarme a su cultura, y ellos han entendido."

Pearson será uno de los asesores en la Conferencia Mundial sobre Misión y Evangelización, convocada por el CMI del 9 al 16 de mayo en Atenas, donde dirigirá uno de los talleres. La conferencia tratará de sanidad por la fe y sanidad carismática, planteando cuestiones fundamentales y controvertidas bajo su tema "¡Ven, Espíritu Santo, sana y reconcilia!"

<b» Centros de sanidad en el Congo</b>

Desde la pulcra barriada de clase media de Boston, un enorme salto nos lleva a la cultura, la religión y la sanidad en África central, en la República Democrática del Congo (RDC). Un país que ha sufrido cerca de diez años de guerra, con tres millones de muertos, hambre, enfermedades, malnutrición y que apenas ha avanzado en el camino del buen gobierno.

En algunas partes Kinshasa, su enorme capital multilingüe, iglesias independientes que practican la sanidad carismática se han convertido en la única esperanza del pueblo. Ofrecen sanar el cuerpo, la mente, el alma, en una especie de movimiento contra los señores de la guerra, la violencia y los funcionarios corruptos.

Hay varios miles de pequeñas comunidades de sanidad en la capital, que tiene una población de más de cinco millones. Cada comunidad reúne unos 100 miembros, principalmente mujeres y madres. Casi todos los días al anochecer celebran reuniones de sanidad, purificación y oración. Estas reuniones son muy emotivas, pero también hay en ellas humor y risa, ya que la gente recurre a la parodia, la ironía y las críticas festivas de su extrema pobreza, burlándose de los "jefazos" oficiales que controlan su miseria.

El culto dominical dura todo el día. La gente se reúne en pequeñas capillas, bajo los árboles, al aire libre. Llevan y comparten su comida. Los de más edad predican y comentan la escritura, especialmente los dones del espíritu (1 Corintios, 12).

Después de una comida en común, empiezan las oraciones y los cantos con una espontaneidad sin analogía alguna con el Libro de Oración Común. Las mujeres bailan y se balancean y empiezan a orar y hablar en lenguas inspiradas por el Espíritu Santo. Algunos entran en trance, lo que se explica como un "río" que los conecta con sus antepasados. "Río arriba está el profeta de la comunidad, y río abajo está el mundo de los antepasados."

Es un espacio sagrado. Algunos dan saltos; otros permanecen tranquilamente acostados, con la convicción de que mientras están en trance en ese "pasillo" o "río", se están limpiando de impurezas o dolencias, que para ellos son una misma cosa.

Para aquellos en cuyas vidas no parece haber esperanza, estas experiencias, dicen pastores cristianos de la RDC, significa un reavivamiento espiritual, aunque solo sea por unas pocas horas. Y los ayuda a sobrevivir a las duras condiciones del entorno.

Del mismo modo, se hace gran énfasis en la sanidad de todos los aspectos de la vida. El dinero, por ejemplo, es una característica de la vida moderna para muchos aldeanos que han vivido el sistema de trueque. Por ello en estas comunidades de sanidad se limpia el dinero de la influencia de Satán para hacerlo un instrumento del Espíritu Santo.

El espacio de la comunidad es como una madre, un refugio para escapar de la ciudad abarrotada y sumida en la pobreza, un "centro moral" que desempeña el papel que corresponde a las madres en la sociedad tradicional. En este espacio, cada cual es un hermano y una hermana. Da ánimo para seguir viviendo. La Biblia es comentada, pero también se utiliza como algo con lo que se da en la cabeza a los fieles para expulsar el mal, que siempre se ha asociado y se sigue asociando con la enfermedad.

Los ministerios de sanidad y reconciliación adoptan muchas formas. La conferencia en Atenas tratará de tener en cuenta los aspectos multifacéticos de la sanidad. Deliberadamente combinará diferentes aspectos de la sanidad de la persona en su totalidad, utilizando planteos científicos, espirituales y psicológicos en diversos medios culturales. Varios delegados de iglesias evangélicas de la RDC participarán en la conferencia y expondrán sus experiencias de cómo las iglesias de su país ejercen el ministerio de sanidad.

<b» La mayor pandemia moderna </b>

Los expertos no están de acuerdo sobre el número de infectados con el VIH en la India, pero la "estimación baja" del programa de la ONU sobre SIDA habla de 2,5 millones, lo que hace de este país el segundo en número de infectados, después de Sudáfrica, cuya "estimación baja" es 4,5 millones. (La "estimación alta" para la India es 8,5 millones, mientras que para Sudáfrica es 6,2 millones.)

Cuando los organismos internacionales predicen que Nueva Delhi será la capital mundial del SIDA, las iglesias indias y sus asociados están movilizando todos sus recursos para combatir la pandemia. La fe es fundamental para la curación, dice el grupo de trabajo sobre el SIDA del Consejo Nacional de Iglesias de la India, que agrupa a 29 iglesias ortodoxas y protestantes.

Aunque sólo el 2,3 por ciento de los mil millones de habitantes de la India son cristianos, la iglesia india ha invertido recursos en hospicios, educación, orientación de adolescentes, trabajo social con prostitutas y, especialmente, para combatir el estigma, la discriminación y la falta general de compasión respecto a los infectados por el VIH/SIDA.

"La iglesias de la India tienen una fuerte tradición de trabajo sanitario -dice el Dr. Jesudas Athyal, de la Iglesia Siria Mar Thoma de Malabar-, pero todavía no han reconocido la enormidad del problema del VIH/SIDA, pese a la evidencia de la rápida difusión de la pandemia por todo el país. Aceptar el problema es el primer paso para superarlo."

"Como la proporción de cristianos afectados por el VIH/SIDA es todavía relativamente baja, las iglesias no lo ven como un problema -explica la Dra. Sara Bhattacharji, de la Iglesia del Sur de la India-. Pero los dirigentes están preocupados y estudian lo que pueden hacer para educarse a sí mismos y a sus congregaciones."

Según Bhattacharji, "las redes cristianas de salud han estado en la vanguardia frente al desafío del VIH/SIDA, ofreciendo atención y tratamiento con aceptación y amor, educando al público y a los profesionales de la salud, y desarrollando actividades de educación preventiva, investigación y colaboración con otros organismos. Estas iniciativas han sido a menudo ecuménicas, con participación de redes católicas."

No hay todavía curación para el SIDA, aparte de los medicamentos antirretrovirales que prolongan la vida. Pero éstos escasean, y son horriblemente caros para los pobres del mundo.

Las cifras del SIDA son tan horrorosas que paralizan el entendimiento, pero cada número corresponde a un ser humano, una persona creada a imagen de Dios, alguien a quien Dios ama. Según el programa de la ONU sobre SIDA:

- Tres millones de personas murieron el año pasado por causas relacionadas con el SIDA, y 39,4 millones están actualmente infectadas con el VIH;
- De las 14 mil nuevas infecciones diarias ocurridas en 2003, más del 95 por ciento tuvieron lugar en países de bajos o medianos ingresos, y cerca de la mitad afectaron a jóvenes entre 15 y 24 años.
- Siendo el hogar del 10 por ciento de la población mundial, el Africa subsahariana tiene unos 25 millones de personas viviendo con VIH, es decir dos tercios del total de personas infectadas en el mundo.

Los participantes en la Conferencia de Atenas no podrán ignorar las terribles enfermedades modernas y antiguas que hoy arruinan la salud y el futuro de las gentes del Sur. La Conferencia tendrá que tratar en concreto de las causas de estos males como la pobreza y la globalización. Bhattacharji y Athyal participarán en talleres sobre el ministerio de sanidad de la iglesia y sobre recursos de los pueblos indígenas para la reconciliación entre comunidades. [1.858 palabras]

(*) Hugh McCullum es un escritor y periodista miembro de la Iglesia Unida del Canadá. Ex editor de dos periódicos cristianos de gran circulación y presentador de un programa en la televisión nacional de su país, ha vivido también en Zimbabue y Kenia. McCullum ha colaborado por largo tiempo con el departamento de comunicaciones del CMI. Entre sus libros se cuentan "Los ángeles nos han abandonado: las iglesias y el genocidio de Ruanda", y "Compasión radical: La vida y la época del arzobispo Ted Scott".

Fotos sin cargo en alta resolución están disponibles en:
http://www.wcc-coe.org/wcc/photo-galleries/other/cwme-healing/cwme-healing.html

[Recuadro]

Conferencia Mundial sobre Misión y Evangelización

Organizada por el Consejo Mundial de Iglesias (CMI), será una reunión internacional de gran envergadura que congregará a más de 500 participantes de todos los continentes y de todas las grandes iglesias y confesiones. Tendrá lugar en Atenas, Grecia, del 9 al 16 de mayo próximos, gracias a la invitación de la Iglesia (Ortodoxa) de Grecia.

El principal objetivo de la conferencia es ofrecer un espacio para que cristianos e iglesias intercambien experiencias y reflexionen juntos sobre las prioridades de la misión y el futuro del testimonio cristiano. Se espera que la conferencia capacite a los participantes para que continúen promoviendo comunidades de sanidad en un espíritu de celebración y testimonio, reconciliación y perdón.

El tema de la conferencia -¡Ven, Espíritu Santo, sana y reconcilia!- es un recordatorio de que la misión no nos pertenece a nosotros, sino a Dios, quien está presente y actuante como Espíritu Santo en la iglesia y en el mundo.

Los participantes, que provendrán de las iglesias miembros del CMI y de la Iglesia Católica Romana, así como de iglesias y organizaciones pentecostales y evangélicas, incluirán jóvenes, mujeres y hombres que trabajan en las fronteras del testimonio cristiano, líderes de iglesias y de obras misioneras, teólogos y especialistas en misión.

Han habido doce conferencias de este tipo desde 1910. Esta será la primera vez que una de ellas es celebrada en un contexto predominantemente ortodoxo.
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