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Recibir el espíritu santo unos de otros


Por Theodore Gill

Un importante funcionario del Vaticano afirma que los católicos están en el movimiento ecuménico para encontrar respuestas a las preguntas sobre unidad cristiana, reconociendo al Consejo Mundial de Iglesias como un "socio esencial".

"Estamos aquí para escuchar", dice el obispo Brian Farrell, quien encabezó la delegación del Vaticano presente en la 13ra Conferencia Mundial sobre Misión y Evangelización. "Y mientras escuchamos -continúa-, tenemos que reflexionar, y luego responder. Estamos en el movimiento ecuménico para tratar de aclarar las preguntas planteadas ante nosotros, y encontrar las respuestas. El valor de una asamblea como ésta radica en que nos alienta a encontrar respuestas juntos."

Esta no es la primera ocasión en que los católicos están presentes en conferencias patrocinadas por el Consejo Mundial de Iglesias (CMI). En los años posteriores al Concilio Vaticano II y su apertura a los "hermanos separados" y hermanas de otras comunidades cristianas, los católicos comenzaron a asistir a dichos eventos como oyentes.

Pronto, la Iglesia Católica se hizo miembro de la comisión Fe y Constitución, la Comisión sobre Misión Mundial y Evangelización y el Grupo Mixto de Trabajo entre la Iglesia Católica y el CMI. Durante una década, el CMI y el Vaticano trabajaron conjuntamente en desarrollo y en promoción de la paz mediante una comisión mixta para la sociedad, el desarrollo y la paz (SODEPAX). Pero cada relación ha experimentado altibajos.

"Para nosotros", afirma Farrell, "el Consejo Mundial de Iglesias es un socio esencial dentro del movimiento ecuménico más amplio. No hay otro lugar donde confluyan tantas vertientes del movimiento ecuménico moderno. Por otro lado no es un secreto, creo, que hemos tenido nuestras críticas sobre el CMI, en parte compartidas por terceros. Cuando Fe y Constitución era esencial en la vida del Consejo, en nuestra opinión la organización era más efectiva como instrumento en la búsqueda de la unidad cristiana. Así, continuamos considerando el fortalecimiento de Fe y Constitución como un factor clave para la vida del CMI y sus iglesias miembro, así como también para la comprensión que el Consejo tiene de otros asuntos tales como justicia y paz."

Farrell, miembro del Grupo Mixto de Trabajo Vaticano-CMI y de su comité ejecutivo, es secretario del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. El y sus colegas se han sentido muy alentados por las declaraciones ecuménicamente orientadas del Papa Benedicto XVI desde que fue electo el mes pasado. "Estamos muy esperanzados por todo lo que hemos escuchado sobre relaciones ecuménicas. El papa nos brinda su apoyo total. Él se ha volcado profundamente al diálogo desde sus años de joven teólogo en Alemania manteniendo deliberaciones con luteranos, y ha sido una figura prominente en el diálogo con los teólogos ortodoxos."

Según fue anunciado durante un encuentro con la prensa en la conferencia misionera mundial, se está organizando la próxima visita a Roma del secretario general del CMI, pastor Dr. Samuel Kobia.

"Desde el momento en que el nuevo secretario del CMI asumió su cargo a comienzos del año pasado", señala el Farrell, "estamos esperando con entusiasmo la oportunidad de darle la bienvenida y de presentarlo al Papa. Desafortunadamente, este evento se postergó a causa de los problemas de salud y consecuente fallecimiento del Papa Juan Pablo II. Expresamos nuestro agradecimiento al Dr. Kobia por su asistencia al funeral en San Pedro. Ahora deseamos pasar más tiempo con él, hacer un análisis de nuestra relación, determinar con precisión aquellas áreas en las que podamos trabajar más detenidamente."

Recientemente el CMI y sus socios han intentado trazar un "un mapa del movimiento ecuménico", que ha entusiasmado a Farrell. Dice: "por mucho tiempo me ha intrigado lo que yo denomino la geometría del movimiento ecuménico, la forma en que se interconectan sus diferentes manifestaciones. Lo que ha hecho el Consejo a modo de 'mapeo' es un primer paso muy necesario hacia el entendimiento, y me gustaría que se hiciera un evento de gran envergadura dedicado únicamente a analizar este mapa".

Algunas dimensiones y ángulos de intersección parecen cambiar con el transcurso del tiempo. El aumento de representantes pentecostales y católicos en la conferencia misionera mundial sugiere una modificación en la configuración ecuménica.

Farrell comenta que católicos y pentecostales están logrando conocerse mejor mutuamente en muchas partes del mundo, como en América Latina, donde las iglesias pentecostales están proliferando y la cantidad de carismáticos católicos también está en aumento, a pesar de la caída general de miembros del catolicismo en ese continente.

"El aumento de carismáticos católicos no es una respuesta estratégica de nuestra parte al pentecostalismo, sino un movimiento espontáneo del Espíritu Santo. Este puede ser un punto de contacto donde el diálogo se torne más sensible en la medida en que cada parte llegue a apreciar a la otra. Esto puede aportar un lenguaje y un marco que favorezca el entendimiento mutuo".

América Latina será sede de la novena Asamblea del CMI, que se reunirá en Puerto Alegre, Brasil, en febrero de 2006. El Consejo Nacional de Iglesias Cristianas del Brasil, que incluye a la Iglesia Católica Romana junto a protestantes, ortodoxos y anglicanos, actuará como coanfitrión en el campus de la Pontificia Universidad Católica. "Los católicos estarán incluidos por una serie de razones", sostiene Farrell, "y todos estos factores favorecen el creciente interés público en la Asamblea a medida que se aproxima la fecha."

Dejando de lado el vocabulario de las organizaciones eclesiásticas, las conferencias y los movimientos, Farrell reflexiona: "El contacto personal es sumamente importante. Esta es una profunda verdad teológica que no debe olvidarse. En todas partes del mundo todo en la iglesia es personal. Jesucristo se hizo hombre y eligió a personas como sus seguidores. La comunicación cristiana es personal. No puede lograrse mediante un manual impreso solamente, ni por medio de sistemas de distribución masiva. En última instancia, alguien tendrá que extender su mano para colocarla sobre ti y decir: '¡Recibe al Espíritu Santo!'" [... words]

(*) Theodore Gill es editor en jefe de las publicaciones del CMI y ministro ordenado por la iglesia presbiteriana (EE.UU.).