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La misión en el propio país

Entrevista con George Mathew Nalunnakkal
Por Friedrich Degenhardt *

La cuenta regresiva de una conferencia que será un hecho inédito ha comenzado: en seis meses representantes de comunidades pentecostales e iglesias evangélicas se reunirán en un plano de igualdad con hombres y mujeres de las iglesias miembros del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y de la Iglesia Católica Romana para participar en la Conferencia Mundial sobre Misión y Evangelización -que tendrá lugar en Atenas, Grecia, del 9 al 16 de mayo de 2005. Allí tratarán de formular de manera conjunta proyectos para el futuro de la misión cristiana. "Estoy encantado con estas oportunidades únicas que la Conferencia y sus preparativos ofrecen para relacionarnos los cristianos de las tradiciones eclesiásticas más diversas", dice George Mathew Nalunnakkal, teólogo ortodoxo de la liberación y organizador de la Conferencia Mundial sobre Misión y Evangelización.

El Dr. George Mathew Nalunnakkal es vicemoderador de la Comisión de Misión Mundial y Evangelización del CMI, que planifica y organiza la Conferencia de Atenas. El Dr. Mathew, que dirige un programa para niños discapacitados mentales en Kottayam, en el estado de Kerala, al sur de la India, es sacerdote de la Iglesia Ortodoxa Siria de Malankara, y autor del libro "Liberación Verde. Hacia una eco-teología integral" (Nueva Delhi, 1999). La siguiente entrevista fue realizada en el marco de una consulta preparatoria para la Conferencia de Atenas, que tuvo lugar en la Academia de Misión de la Universidad de Hamburgo, Alemania. En ella presentó una ponencia sobre el tema de la Conferencia: "¡Ven, Espíritu Santo, sana y reconcilia! Llamados en Cristo a ser comunidades sanadoras y reconciliadoras".

 

--- Usted ha venido expresamente desde la India a Hamburgo para esta consulta. ¿Ha merecido la pena el largo viaje?

Sí. He aceptado con mucho gusto la invitación de la Obra Misionera Evangélica de Alemania (EMW) para ofrecer la ponencia principal en esta consulta. Para mí, como organizador de la Conferencia Mundial sobre Misión y Evangelización, se trataba de una excelente ocasión para formarme una impresión sobre el estado de los preparativos en Alemania. Estoy muy impresionado por la seriedad con la que están siendo llevados a cabo. Supone una gran ayuda para nuestro trabajo. Próximamente voy a participar en una conferencia de preparación de Asia y África en Bangalore y espero que otras muchas iglesias miembros convoquen también jornadas similares.

Además, el viaje a Hamburgo ha supuesto para mí una buena oportunidad para introducirme de lleno en el estudio teológico del tema de la Conferencia. Gracias al estudio que he realizado y a las conversaciones mantenidas en Hamburgo tengo ahora una visión mucho más clara del tema. Las reacciones a mi ponencia me han descubierto importantes cuestiones que hasta ahora no había tenido en cuenta en ella. Los aportes realizados por cristianos procedentes de la tradición pentecostal y carismática han sido para mí, que procedo de la tradición sirio-ortodoxa, especialmente interesantes.

--- En esta consulta se ha hablado mucho de que Alemania se ha convertido en tierra de misión. ¿Qué tiene que decir al respecto desde su perspectiva india?

A mí me preocupa especialmente la situación cambiante en la que nos encontramos ahora en el mundo. Actualmente podemos quedarnos en casa y seguir siendo misioneros. Este es un concepto de misión que apenas existía hasta ahora. "La misión en el propio país" es una importante consecuencia que surge del cambiante contexto global en el que vivimos.

En la India los desafíos son realmente similares a los de Alemania, con un fuerte avance de la secularización. Lamentablemente, la Iglesia Sirio-Ortodoxa a la que pertenezco no está interesada en la labor misionera. En mi entorno la misión significaría ocuparnos de los dalits, los sin casta, y acogerlos. Los dalits anhelan su liberación dentro de la sociedad india. Mi iglesia debería enfrentarse a ese desafío.

--- ¿Qué significado tiene para usted el que el tema del Espíritu Santo se aborde en una Conferencia Mundial sobre Misión?

Como he dicho en mi ponencia sobre el tema de la Conferencia, como cristiano ortodoxo siempre relaciono al Espíritu Santo con la Trinidad. Esto puede suponer un problema, especialmente en el diálogo con cristianos carismáticos. En esta consulta también lo hemos podido escuchar: "La dogmática no tiene importancia". Sin embargo, para mí la dogmática tiene importancia, y mucha.

Si se aísla un aspecto de la Trinidad de Dios surge una concepción muy estrecha y se corre el riesgo de caer en el triunfalismo cristiano. La Santa Trinidad me recuerda constantemente que mi comprensión de Padre, Hijo y Espíritu Santo siempre es limitada. La Divinidad completa siempre es algo más que sólo Cristo o el Espíritu Santo.

En el contexto indio esto tiene consecuencias prácticas para el diálogo interreligioso. Yo mismo estoy más abierto a aceptar otras ideas de Dios. Y, por el contrario, aunque en otras religiones no existe una idea de Cristo, el Espíritu Santo es un concepto al que también pueden asociar algo los representantes de otras religiones. Además, el discurso sobre el Espíritu Santo no contiene connotaciones sexistas ni antropocéntricas, abriendo así una perspectiva ecológica.

--- ¿Qué le alegra especialmente de la Conferencia que se va a celebrar en Atenas?

Estoy encantado con estas oportunidades únicas que la Conferencia y sus preparativos ofrecen para relacionarnos los cristianos de las tradiciones eclesiásticas más diversas. Hasta ahora no había tenido lugar nada similar. No sólo van a estar representadas las iglesias miembros del CMI y la Iglesia Católica Romana, sino también cristianos de organizaciones misioneras pentecostales y evangelicales. Y todos van a poder intervenir en la Conferencia de Atenas como participantes con los mismos derechos; juntos como peregrinos. Algo así no había sucedido nunca hasta ahora. Y, además, en un país en el que la Iglesia Ortodoxa es la anfitriona. Esto supone un avance y un gran desafío para la Iglesia Ortodoxa.

* Friedrich Degenhardt es teólogo y periodista, y trabaja como vicario especial de la Iglesia Evangélica Luterana del Norte del Elba (Alemania) en la oficina de prensa del Consejo Mundial de Iglesias en Ginebra.

Las opiniones expresadas en las Crónicas del CMI no necesariamente reflejan posiciones oficiales del Consejo. Este material puede ser reproducido libremente dando el debido crédito al autor.